Qué dijo Maradona al irse de la Selección

Ayer, miércoles 28 de julio, Diego Maradona, a raíz de su alejamiento de la dirección técnica de la Selección, leyó un comunicado en una conferencia de prensa.

Para que cada uno saque sus propias conclusiones y evitar que la gente tenga que recurrir a los análisis periodísticos interesados, transcribí el discurso textual y lo publico más abajo. Sólo añadí en rojo unos comentarios propios, y me permití resaltar con negrita algunas cosas.

Los que esperaban insultos y palabras subidas de tono quedaron defraudados (al fin de cuentas, fue sólo una, entre cientas de ellas, la conferencia de prensa de Maradona en la que hubo expresiones soeces). Por el contrario, yo encontré a un Maradona tranquilo, moderado y franco.

Maradona es temperamental, sí. Pero no es tonto ni loco. Leo y releo sus palabras y veo autocrítica y dolor. Pero no veo “cabaert”, ni “circo”, ni acusaciones escandalosas. Sí hay pena por el cambio de opinión injustificado de la AFA (Grondona dijo “Maradona es el único en este país que hace lo que quiere”, cosa que se demostró no es verdad, pues Maradona quería seguir). Su alejamiento es una pérdida de la que espero no tengamos que comenzar muy pronto a lamentarnos.

Comunicado leído por Maradona:

Bueno muchachos. Gracias por venir. La verdad es que … es muy lindo lo que me dice (una persona presente le suplicaba que presentara una contrapropuesta para que su ciclo no concluyera), pero esto ya es una decisión tomada. No tomada por mí, lógicamente. Pero les agradezco que hayan venido, muchachos, para … No va a haber preguntas. Les voy a leer con la mayor claridad del mundo este discurso que preparé durante todo este tiempo que estuve de luto (para Maradona esto no es un símil; siente un dolor equivalente) porque todavía sigue, sigue en mi cabeza el partido que perdimos 4 a 0 con Alemania y me duele en el alma.

Mi intención es aclarar lo sucedido con respecto a mi vínculo con la Selección del fútbol argentino. Hoy solamente quiero expresar mi sentimiento, por lo tanto no voy a contestar preguntas, ya que estoy muy triste y dolorido. Igualmente, les aseguro que en otro momento contestaré todas las preguntas que sean necesarias para clarificarles cualquier duda que tengan. En otro momento, muchachos.

Analizando el pasado vemos que la Selección argentina, desde 1990, no logra superar los cuartos de final. Pasaron distintos cuerpos técnicos y ninguno pudo revertir esta situación (no hace alarde de haber conseguido los mejores resultados en un Mundial desde 1990 y se coloca en el mismo lugar que todos esos otros cuerpos técnicos; es lo opuesto a la prepotencia que le asignan muchos con ligereza). Estos datos no surgen de casualidad: algo se está haciendo mal en el fútbol argentino. No puede ser que nuestros jugadores triunfen en todos los equipos del mundo y en la Selección no puedan. Hay cuestiones que vienen desde arriba, que están mal, y se hace muy poco para cambiarlas.

Nosotros tomamos a la Selección hace exactamente un año y medio, en el medio de las eliminatorias, con un equipo con problemas internos, con el grupo totalmente dividido. Asumimos con mucha ilusión y sabiendo que las eliminatorias iban a ser muy difíciles, pero también estábamos totalmente convencidos que teníamos que transmitirle a los jugadores lo que significa vestir la camiseta argentina.

Las eliminatorias fueron muy duras, con equipos realmente fuertes, cuestión que quedó demostrada en el Mundial (es verdad). Luego de obtenida la clasificación, el grupo se fue consolidando y fuimos mejorando día a día. Como todo el mundo hemos tenido aciertos y errores (otra vez se desmiente la soberbia que le asignan). Internamente hemos realizado nuestra autocrítica (Maradona es orgulloso, y hacer autocrítica no implica tener que publicarla a los cuatro vientos; yo no veo nada malo en eso). Sabemos cuales fueron las cosas positivas y aquellas que debemos mejorar. Cuando se busca ir en una dirección clara, con objetivos ambiciosos y con tiempos escasos, no existe posibilidad alguna de no equivocarse (todo el párrafo es una admisión de errores propios; tomen nota los “contras”). Y es ese el momento cuando uno realmente aprende (parece decir que hay cosas que hizo y no repetiría) y desde ahí puede definir estrategias, planificar el trabajo, para poder avanzar y crecer (como escribí en este blog, hay una experiencia acumulada que se va a desperdiciar por el capricho -o vaya a saber qué- de Grondona).

(Tengo más, muchachos.)

El “equipo”, y ya no “grupo de jugadores”, está compuesto en su gran mayoría por jugadores jóvenes con un futuro inmenso. Se puede soñar grande y lindo. Nosotros soñamos y así nos han quebrado la ilusión de poder conducirlo. Esto me llena de tristeza.

Ustedes saben que mi ciclo duró tan solo un año y medio (sí, apenas 25 partidos incluyendo los del Mundial, poco más de una vuelta de los torneos europeos, que es el tiempo que muchos equipos necesitan para “encontrarse”). Fue el ciclo más corto de los últimos 35 años. Eso nadie lo dijo (es verdad, ni yo lo había advertido). Me llamaron para apagar un incendio y lo apagamos (esto es verdad y muy importante: no es que la AFA le “dio su oportunidad” a Maradona; lo llamaron como a un bombero por necesidad propia), y luego de eso, cuando podíamos trabajar con más tiempo y tranquilidad, sucede esto que pasó en las últimas horas. ¿Qué pasó en las últimas horas? Grondona me mintió (no me sorprende). Bilardo me traicionó (esto me duele; conocí personalmente a Bilardo, con quier estuve reunido varias veces).

Sabiendo que íbamos a tener más tiempo para trabajar, y pasada la gran tristeza de al eliminación, todo mi equipo y yo estábamos listos para seguir. Que le quede bien claro. Es más, Grondona en el vestuario, luego de la eliminación de Sudáfrica, me dijo en presencia de testigos y ju-ga-do-res, y jugadores, que estaba muy contento con el trabajo realizado y que quería que siguiera.

A la vuelta, y ya en Argentina, empezaron a enturbiarse las cosas y el día lunes (se refiere al lunes 26 de Julio pasado) me reuní con Julio Grondona y a los cinco minutos de la conversación me dijo que quería que yo siguiera, pero que siete personas de mi cuerpo técnico no debían continuar. Cuando me dice esto, me está diciendo que no quería que siguiera. El sabe perfectamente que es imposible que yo siga si no siguen mis colaboradores. Como dije en algún momento, yo defiendo a toda mi gente, desde e masajista hasta el utilero, y no voy a cambiar (esto es verdad, aunque pocos lo reconozcan; nunca escuché a ningún compañero de Maradona que hablara mal de él). ¿Saben por qué? Porque tengo valores y códigos que no tienen ellos. Esto me lo enseñaron mis viejos. Lo aprendí desde chico, cuando jugaba en Argentinos Juniors, cuando apoyaba a mis compañeros (el intento de poner en marcha el Sindicato Mundial de Futbolistas que lideró Maradona es la muestra más contundente al respecto). Ahora que estoy detrás de la línea de cal apoyo a mi equipo de trabajo. Esto no se cambia ni se negocia por nada del mundo.

Quizá alguno de los que tomó esta decisión pensó que iba a traicionar a mis colaboradores. Me pregunto por qué pueden llegar a pensar eso. Muy fácil: porque él, o ellos, en mi lugar, lo hubieran hecho, los hubieran traicionado. Se equivocaron. Eso no lo voy a hacer. Tengo mis virtudes y defectos (otra autocrítica que desmiente la prepotencia que le achacan), pero como siempre puedo mirar a la gente a los ojos y de frente (es verdad, vos podés caminar por la calle tranquilo).

Cuando nosotros estábamos de luto (dice “Señor” acá, no es así), Bilardo, cuando nosotros estábamos de luto, Bilardo trabajaba en la sombra para echarme. La lista que me pidió Grondona, que yo se la dí, era un “tocuén”, era “tocuén” (“tocuén” es cuento), porque Bilardo y Humberto (se refiere al hijo de Grondona) ya la habían hecho.

(para que me … ya termino muchachos y los dejo tranquilos -que palabras más extrañas para alguien que, según los “contras”, siempre “ataca” a la prensa-)

Para terminar, quiero decirles que, agarre quien agarre la Selección, que sepa que la traición está a la vuelta de la esquina. Y que hay personajes que no quieren bien al fútbol argentino. Sólo cuidan sus intereses personales y su cuenta bancaria. Señores, ustedes saben todo lo que he hecho por la camiseta argentina (no Diego, muchos lo han olvidado, por esto este blog). He dejando todo, absolutamente todo. Creo que eso nadie lo puede negar (insisto, hay muchos que lo niegan). Estoy convencido que el fútbol argentino merece estar en otra posición. Pero para eso hay que trabajar con tiempo desde lo técnico y también dese lo anímico, para lograr transmitir el orgullo que nosotros sentíamos por vestir esta camiseta.

Soy un convencido que en este corto tiempo los jugadores que formaron partes de este periodo volvieron a sentir todo eso. Quizás esa haya sido mi tarea. Para finalizar quiero agradecer de todo corazón a los que nos ayudaron y por sobre todas las cosas a la gente que nos apoyó en todo momento (de nada, Diego), porque todo el mundo sabe lo que significa la Selección para mí.

Lamentablemente, con este planteo no puedo seguir. Pero me voy con la consciencia tranquila de haber dejado y haber intentado transmitir este orgullo que significa ser argentino. Nada más. Gracias, buenas tardes. (terminó agradeciendo y sin insultar a nadie, pero eso no es sorprendente, porque así acabaron todas sus conferencias de prensa menos una).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: